Y sí, después de esperar tanto, un día como cualquier otro,
decides no esperar la oportunidad, sino tú mismo buscarla;
decides ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución;
decides ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis;
decides ver cada noche como un misterio a resolver;
decides ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
Descubrirás que tu único rival no son más que tus propias debilidades,
y que en éstas, está la única y mejor forma de superarlas
ese día dejaras de temer a perder, y romperás la costumbre
descubrirás que no eres el mejor y que quizás nunca lo fuiste.
Aprenderás que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Descubras que el amor no es más que un simple estado de enamoramiento:
“el amor es una filosofía de vida”.
Aquel día dejaras de ser un reflejo de tus escasos triunfos pasados
y empezaras a ser tu propia tenue luz de este presente;
aprenderás que de nada sirve ser luz
si no vas a iluminar tu propio camino…
Y decidirás cambiar tantas, tantas cosas...
Sacbe